Una escara es una ulcera de decubito. Se trata de  una afectación de la piel en una zona de apoyo, normalmente el coxis, talones, codos...

Se producen en personas que permanecen sentadas o encamadas durante largos periodos de tiempo.

La piel se enrojece y finalmente se forma una ulcera que es muy dificil de curar en la mayoría de los casos.

La mejor estrategia es la prevención. Conviene utilizar un cojín especial que reparta las presiones y contribuya a mantener la aireación de la piel.

Hay diferentes tipos de cojines: de espuma viscoelastica, de gel de silicona... En función del riesgo de escaras del usuario escogeremos el cojín. El peso del paciente también es un factor a tener en cuenta.

Algunos cojines antiescaras nos ayudan también a corregir la postura, incorporando tacos para separar las piernas o impidiendo que el usuario se vaya hacia adelante.

 Para proteger a las personas encamadas es útil el colchon de aire que se coloca sobre el colchón de la cama y va conectado a la corriente. Evita las presiones continuadas proporcionando un continuo y leve cambio de posición al paciente, para evitar que codos talones y coxis sufran una presión excesiva.